Se acabó el año del cerdo: comienza el año de la rata(o ratón de tierra).
Acabamos de entrar en el año 4706 en el calendario chino.
Y aunque para la civilización occidental la rata simboliza suciedad y enfermedad para la cultura oriental es símbolo de prosperidad e inteligencia(si las ratas salen corriendo de edificio, sal tras ellas, antigua sabiduría china).
Un año que, según dicen los horóscopos chinos, nos traerá prosperidad: China con sus Juegos Olímpicos en Pekín será el foco de atención del mundo.
China, ese gran(grandísimo)desconocido, que cada día deja de serlo un poco más con el bombardeo de información en los periódicos. Ahí van unos datos:
La Republica Popular China es el país mas contaminante del mundo, superando las emisiones de carbono de Estados Unidos.
Según Amnistía Internacional el 65 por ciento de las ejecuciones en el mundo se llevan a cabo allí. En 2006 se ejecutaron al menos a 1010 personas y puedes ser condenado a la pena capital por 68 delitos(incluso por fraude fiscal)
China tiene una de las censuras más feroces del mundo(bloqueando blogs, youtubes, wikipedias…)y se siguen silenciando masacres como las del Tibet.
Y desde luego los derechos humanos se violan cada día(compraventa de niños y mujeres,…)
Imagen clave de cruel represión de la protesta de la plaza de Tian’anmenen,en la próxima ciudad olímpica(Jeff Widener -The Associated Press).
Si este es el siguiente amo del mundo que sustituirá a EEUU, vamos de guatemala a guatepeor. Cuanta razón tenía Mafalda al estar asustada del gigante chino
Por supuesto mi mirada es la de un curioso occidental sobre el desconocido mundo oriental. Supongo que si un chino mirara en la dirección de mi país probablemente vería un sitio donde el deporte nacional es torturar toros, un país que apenas sale de una dictadura fascista de cuatro décadas, con un grupo terrorista que va matando por ahí impunemente y donde los niños no se van de casa hasta los 35,si se van. Así que supongo que depende del punto de vista desde el que se mire. La única puntualización es que ellos son más de uno punto tres billones(1.300.000.000 con todos los ceritos).Casi nada.
No se me considere un anti-comunista: admiro y respeto esa cultura milenaria y solía ser un gran fan de los restaurantes chinos. El punto máximo de mi idolatría llegó cuando descubrí que en uno de ellos servían sushi: los chinos habían conseguido hacer comida japonesa pero más barata.
Con el tiempo me fui desencantando(los precios subieron, la calidad bajó) y el otro día alguien relacionado con el entorno gastronómico me comentaba que la mayoría de restaurantes japoneses en Barcelona tienen gerentes chinos: comemos comida japonesa chinificada.
Que no cunda el pánico con China.
Pero empecemos a aprender mandarín.
