Esta semana he hecho un descubrimiento revolucionario.
Y es por eso que he decidido publicitarlo aún sabiendo que no recibiré ni un céntimo de la empresa que lo comercializa ni una mísera caja de su producto.
Se trata del café en vaso autocalentable.
(Gran oooh del público)
Brillante.
(Si alguien ya lo conocía que deje su comentario)
El propio nombre indica la genialidad del invento: un vaso de plástico que al agitarlo se autocalienta pudiendo disfrutar de un café caliente en cualquier momento y lugar.
Lo descubrí en una gasolinera de carretera, un viernes a las cinco de la mañana volviendo de fiesta. Cómo la oferta de comida callejera de madrugada en Barcelona es nula (como ya reivindicaba en la entrada Fast Good) nos paramos a repostar gasolina y a por esos donuts de chocolate salvadores. Junto a la caja registradora algo llamó mi atención: varias filas de vasos de plástico de diferentes colores.
Leí en letras marrones cappuccino, café, chocolate…y cuando leí “autocalentable” el impulso de coger un vaso fue irrefrenable.
El procedimiento es muy simple. Se pone boca abajo el vaso: se presiona varias veces la base hasta que la membrana que separa el agua del cloruro de calcio se rompe y se agita. Al agitarlo la mezcla eleva la temperatura del vaso y calienta la bebida de café que está en un depósito separado. El funcionamiento es parecido a esa bolsitas que dan frío o calor para las lesiones.
Es uno de esos inventos que vienen a cubrir un hueco de mercado evidente pero en el que nadie había pensado.Como cuando alguien miró una pesada maleta y una rueda de coche y dijo ¿y porque no hacer una maleta con ruedas? Hoy en día es inimaginable viajar sin una maleta con ruedas y nos preguntamos cómo íbamos con esos maletones a cuestas y porque a nadie se le había ocurrido antes.
Pros y contras:
El precio es 2.15 euros. Es el doble de caro que en un bar normal pero viene compensado por poder tomarlo dónde usualmente no lo encontrarías(en la montaña de acampada por ejemplo) aunque su precio hace prohibitivo tomarlo más que en ocasiones esporádicas.
El sabor es superior al de un café de máquina, comparable al de un café de bar y ligeramente inferior al de cafetería.
El color es marronoso y artificial y en el caso del cappuccino se nota en el color y la densidad la falta de leche.
La cantidad son 75ml, que saben a poco.
La temperatura es realmente caliente(tanto que tras agitarlo unos 20 segundos – no los 40 que recomiendan- te empieza a quemar la mano) con lo que se disfruta y si vuelves a poner la tapa de plástico permanece más tiempo caliente.
Por supuesto tras ingerirlo perforé la base por curiosidad. El liquido que sale en contacto con la piel y la lengua quema unos segundos y huele raro.
En contra, al ser plástico no sería lo mejor para el medio ambiente y a favor es que tienen desde te hasta crema de patata y gorgonzola. Qué locura.
Tenéis más información en www.calientecaliente.es.
Que disfrutéis.
Unos minutos de publicidad
9 03 2008Comentarios : Deja un Comentario »
Etiquetas: café, inventos
Categorías : Obsesiones